El pasado 26 de febrero asistí a la I jornada de experiencias sobre el uso educativo de los videojuegos, los entornos virtuales 3D y de la realidad aumentada, organizado por el ICE de la Universidad Autónoma de Barcelona. Esta primera jornada, un tanto experimental, surge de la necesidad de poner en común experiencias en el uso de las tecnologías mencionadas anteriormente con fines pedagógicos llevadas a cabo en varios centros de primaria y secundaria, para lo cual varios profesores (y un alumno) comparten sus experiencias en sesiones de 30 minutos cada una.
Tras la presentación de los coordinadores Josep Massalles y Carme Piña, la jornada empezó con la primera sesión “Los mundos virtuales 3D y el proyecto espurna” en la que Maurici Mòdol hizo una introducción a lo que son los mundos virtuales, el metaverso a partir de cómo descubrió y utilizó Second Life como lugar de enseñanza y aprendizaje que, dos años más tarde, y tras varias quedadas, cursos, talleres y ponencias, dio lugar al proyecto de escuela virtual Espurn@.
La segunda sesión, “Juegos y educación: ¿una visión oficial?” a cargo de Ricard Garcia giró entorno a la explicación de varios videojuegos desde el punto de vista educativo, tomando como hilo conductor la sección dedicada a tal fin del portal EDU365, sección que él mismo coordina. Más allá del recurso online a modo de repositorio de juegos, quedé asombrado de su capacidad de síntesis y sobre todo por cómo es capaz de sacar temas y metodologías de enseñanza a partir de juegos que a priori no se hicieron con esos fines. Gracias a él también pude descubrir un juego que, como arquitecto, me llamó mucho la atención: Electrocity, un juego en el que hay que crear y gestionar una ciudad pero en el que el punto de vista medioambiental tiene un gran peso.