Hace unas semanas el Decano del Colegio de Arquitectos de Cataluña, Lluis Comeron, se manifestaba ante la "alarmante" situación que vivimos los arquitectos tras la publicación1 de un informe que analiza la evolución de los visados a partir de varios datos relacionados con los visados2. El Decano reclamaba en la carta "más implicación a las administraciones" con el objetivo de conseguir que la construcción llegue, como mínimo, al 6% del PIB en los próximos meses en lugar del 2% actual a la vez que y alertaba "de la posible pérdida de otros 100.000 puestos de trabajo en el sector de la construcción" en Cataluña "en un año en el que no se ha proyectado ni un metro cuadrado de vivienda pública"
Es cierto que los datos que refleja el informe no son nada halagüeños y permiten cuantificar algunos datos sospechados y otros conocidos, tal es el caso como el descenso en el número de viviendas visadas, que se sitúa a valores equivalentes a los del año 1960 o que el número de ocupados en el sector en Cataluña haya pasado de 440.000 en 2006 a 250.000 en 2011 según Idescat. Sin embargo no creo que aporte nada nuevo, tanto desde el punto de vista de los datos analizados como desde el punto de vista de las conclusiones que el Colegio saca de él. Trataré de justificar un poco más mi afirmación a partir de estos dos aspectos.
Respecto a la realización del informe:
- Analizar una situación tan compleja como el estado de la profesión a partir de datos relacionados con visados y cruzarlos en dos casos con datos de vivienda pública construida y de ocupación para concluir que al bajar la vivienda pública bajan los visados y con ello baja la ocupación no deja de ser un tanto parcial. O tendencioso.
- En ningún lugar se menciona que a partir del año 2010 los visados dejaron de ser obligatorios (Ley 25/2009, de 22 de diciembre - o Ley Omnibus), y que por tanto muchos compañeros han dejado de visar a pesar de seguir construyendo. Por tanto, si bien guarda una relación estrecha, el descenso de visados deja de tener una relación directa de causa-efecto con la superfície construida a partir de ese año.
- Existen datos contradictorios en el informe (aparecen dos gráficos con el mismo título -Superficies visadas por tipología en 2011- pero incomprensiblemente muestran datos distintos) que le restan credibilidad y por tanto a las conclusiones que puedan desprenderse a partir de él.
- El informe está firmado por dos trabajadores de la empresa de relaciones públicas, imagen y comunicación Interprofit, y sin embargo incluye, entre los gráficos, opiniones del Colegio, lo cual además de ser confuso pone en tela de juicio la autoridad y, sobretodo, imparcialidad de dicho informe.
Respecto a las conclusiones del decano:
Afirma lo siguiente:
En el año 2006, el sector tenía un peso entre el 10 y el 12% del PIB en Catalunya. Actualmente se encuentra en una situación dramática, entre el 1% y el 2%. Para llegar a la normalización del sector el Col·legi d’Arquitectes de Catalunya considera que se tiene que alcanzar, como mínimo, un 6% del PIB en los próximos meses.
Casi nada. Habrá que ir por partes:
- Viendo el gráfico de evolución de superficie visada entre 1960 y 2011 se ve claramente que el año 2006 fue el punto álgido en cuanto a visados, así que tomar como referencia ese dato como algo normal no es correcto, máxime cuando muchos sitúan el boom de la construcción en el año 2008, es decir cuando se construyeron todos los proyectos visados dos años antes. Creo (y esto es una opinión no contrastada) que uno de los problemas que ha llevado a la situación actual ha sido precisamente el de dar por habitual algo que era excepcional, lo cual conlleva un estilo de vida y una estructura empresarial que no van acordes con la realidad.
- Que el sector de la construcción represente el 1 o el 2% del PIB del país no es necesariamente dramático, tan solo indica un cambio de tendencia en el modelo económico del país y no implica que el sector en sí esté mal. Creo que a todos nos gustaría cambiar la situación actual con otra en la que todos los del sector tuviésemos trabajo a pesar de que el país hubiese reformulado su modelo económico, su PIB estuviese en crecimiento y la investigación y la innovación supusieran un 10% del total y por tanto el peso de la construcción bajase todavía por debajo del 2%.
- Si queremos que la construcción suponga un 6% del PIB significa que tiene que promoverse. Esto que parece una perogrullada quiere decir que, si seguimos como hasta ahora, tiene que venir un promotor (público o privado) e invertir más dinero. Por tanto,
- Cuesta creer que las mismas administraciones que en la actualidad no son capaces de pagar los trabajos de arquitectura ya realizados (el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos denunció que en Andalucía la administración ha acumulado una deuda con los arquitectos de más de 150 millones de euros en tres años) vayan a destinar más recursos a la construcción.
- Cuesta de creer que alguien vaya a dar dinero a un sector empeñado en repetir las mismas estructuras burocráticas, de adjudicación de encargos... que han propiciado en gran parte la mala situación en la que nos encontramos. A no ser que hablemos de caridad, algo que no se lleva mucho hoy en día (miremos los rescates a Grecia, Irlanda, Portugal o la no-condonación de la deuda externa) y en cualquier caso es otro asunto.
- Si además sumamos el hecho de que los arquitectos estamos dejando de ser competitivos, cuesta todavía más de creer que alguien quiera prestar dinero.
- El hecho de que el número de vivienda pública ha descendido drásticamente hasta llegar al punto de que en 2011 no se haya visado ninguna no significa tanto que las administraciones no quieran promover vivienda (y por tanto deban aumentar su número) sino que las administraciones no puedan permitirselo. Una vez más querer y poder son cosas muy diferentes, especialmente en tiempos de crisis.
Suponiendo que efectivamente fuese posible realizar lo que pide el Decano, y teniendo en mente escenas como las que reflejan la siguiente imagen, uno no puede dejar de hacerse las siguientes preguntas:

- ¿Tiene sentido exigir mayor construcción cuando tenemos tantos ejemplos de construcción desmesurada como Chiloeches, que iniciaron obras que multiplicaban por 10 su superficie y jamás llegaron a acabarse (la imagen y la información las he encontrado en este post del blog de Jaume Casadevall) o en el sonado caso de "Residencial Francisco Hernando" en Seseña? ¿Hay una demanda real de tanta construcción?
- ¿Tiene sentido construir ad infinitum cuando hay tanto stock de viviendas -los Bancos son incapaces de sacárse las de encima incluso haciendo bajadas importantes en los precios? ¿Es sostenible desde el punto de vista social, ético y ambiental?
- ¿No fue precisamente la situación de construcción desmesurada que ha hecho construir por encima de las demandas reales con el fin de especular la que nos ha llevado a la situación de crisis actual?
- ¿No se ha demostrado que países menos dependientes del turismo y la construcción como Alemania están saliendo de la crisis más rápidamente que los que se basaban en estos pilares?
Así pues creo que lamentablemente estamos ante un claro ejemplo de oportunidad perdida para analizar, reflexionar y proponer, ya que en su lugar se ha optado por lo fácil, es decir: repetir el discurso de siempre y señalar a terceros como única vía de solucionar los problemas propios sin pararse a hacer siquiera una pequeña autocrítica.
Hubiese sido más útil hacer caso al proverbio chino que dice "Dame un pez y cenaré esta noche. Enséñame a pescar y cenaré siempre". Al menos hubiésemos aprendido que los arquitectos debemos de empezar a aprender a pescar si queremos tener algún futuro y no depender de terceros para conseguirlo.
___________
1 El informe fue publicado en Público y en Scalae el 14 y 15 de julio respectivamente.
2 Los datos analizados en el informe son: evolución de superficie visada desde 1996 hasta 2011; superficie visada por tipologías en el año 1996 y en el 2011; número de vivienda visada entre 1960 y 2011, superficie de vivienda pública visada entre 2001 y 2011; actividad de visado de los colegiados catalanes en 2006 y 2011; comparativa entre evolución de la superficie visada y la ocupación en el sector entre 2001 y 2011.
Comentarios
carlos
Vie, 23/09/2011 - 10:30
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Otro dato comentable podría
Otro dato comentable podría ser este:
Esto no tiene por qué ser necesariamente malo, al menos no para la profesión o para un Colegio cuyos ingresos no dependieran exclusivamente de los visados. Podría pasar que dado que en 2010 dejó de ser obligatorio el visado y que haya arquitectos que hayan optado por construir pero no visar. También podría pasar que los arquitectos estuviesen replanteando sus perfiles profesionales y que estos no dependan de los visados (aunque sinceramente no tengo demasiados indicios de que esto sea así a nivel general -más allá de contadas excepciones). En ninguna de las dos hipótesis el descenso de visados supondría un descenso de actividad, que es lo que parecen querer indicar estos datos.
Ignasi Bonet
Vie, 23/09/2011 - 11:00
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Internacionalización
Creo que el futuro profesional de la porfesión pasa necesariamente por la internacionalización. Es decir, que los servicios de arquitectura se prestarán cada vez més vinculados a la construcción en otros mercados (como se está potenciando desde el mismo COAC: Chile, Méjico, Alemania, China... ). Quizás deberian analizar-se los servicios prestados por los arquitectos de Catalunya independientemente de la actividad de la industria de la construcción en el país. (La actividad de la construcción aquí nunca volverá a ser la locura irracional que fue hasta 2008!) No te parece?
Taller de Arqui...
Vie, 23/09/2011 - 11:13
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Como siempre vamos retrasados
Como siempre vamos retrasados, sí hace unos años ya hubieramos podido hacer análisis de este tipo, estaría claro que muchos arquitectos se hubieran dado cuenta de que había que tomar otros caminos, usar otras herramientas, captar mercado en otros países... pero muchos estaban demasiado ocupados construyendo (no nos incluímos porque nosotros no somos de esos arquitectos que se lo "han llevado calentito", como dicen algunos), o lamentándose de lo que se nos venía encima .
Llevamos ya varios años de crisis, sufriéndola, pero sólo desde hace muy poco leyendo o escuchando las otras vías que toman otros colegas: usar herramientas web 2.0, marcharse a otros países, especializarse, transformar sus oficinas de trabajo "tradicional" en "empresas" de arquitectura, hacer "otras arquitecturas", "otros urbanismos"...
Seguramente nadie tiene la piedra filosofal a la resolución de los problemas, pero hay que reconocer que en estos tiempos de crisis es cuando más y mejores ideas se aplican para cambiar lo que ya no funciona como antes. Ponerse en marcha en la investigación de nuestro propio camino, equivocarse y ponerse de nuevo en marcha es parte del proceso. Será duro pero al menos sabemos que sólo de esta forma podremos renovar nuestro trabajo y nuestro negocio. Nosotros ya estamos explorando nuevas vías.
Pepe
Vie, 23/09/2011 - 12:44
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Somos demasiados
Al igual que el sector estaba sobre dimensionado para estos años, la profesión también lo está. Somos demasiados para un mercado nacional normal e incluso para internacionalizar nuestras empresas/despachos trabajando desde aquí... dramáticamente nos queda reciclar nuestra formación hacia otros menesteres o emigrar.
iñigo
Vie, 23/09/2011 - 14:00
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Es imposible estar más de
Es imposible estar más de acuerdo. Gracias por este post, esclarecedor y aterrador a un tiempo.
carlos
Vie, 23/09/2011 - 15:02
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esbozos de soluciones
Muchas gracias a todos los que habéis comentado.
Parece que impera una idea común y es la de que somos demasiados (como dice directamente Pepe y como apuntan Ignasi y Tarquia), y la respuesta que se repite como un mantra es casi siempre la misma: Internacionalización.
Seguro que razón no le falta a quien lo afirma (si no hay trabajo aquí, lo buscamos fuera) pero no estoy seguro de que sea la panacea que se nos hace creer desde las instituciones (Colegios y Administraciones). El motivo es que en la mayor parte de casos se utiliza "internacinoalización" como sinónimo de "emigrar", o lo que es lo mismo: pasarle la pelota (y el problema) a otros, cuanto más lejos mejor, y desentenderse. Me gustaría poder escribir algún día al respecto, pero creo que para que se de correctamente la internacionalización debe de haber un soporte detrás por parte de las administraciones (no hablo solamente de ayudas sino también de campañas de marketing en las que se den a conocer las bondades de los técnicos españoles frente a los de otros países -algo de lo que nos gusta fardar en círculos provincianos) y debemos de tener una infraestructura que sea competitiva. Si esto no se da , no se va a producir una internacionalización, sino un éxodo. Lo cual arregla un poco la situación del país y seguramente la de algunos a nivel personal, pero no estoy seguro de que sea responsable presentarlo como la mejor de las opciones.
Me gustaría poder dar soluciones concretas (si las tuviera creedme que no estaría en la situación en la que me encuentro -tan incierta e insegura como el que más) pero en cualquier caso, creo que pasa necesariamente por abrir miras. Una manera de abrir miras es la que acabamos de comentar (el lugar donde ejercer nuestra profesión), otra manera es abrirlas en lo relativo a la manera de ejercerla.
Lo que voy teniendo cada vez más claro es que las respuestas tenemos que encontrarlas nosotros mismos, ya que no parece que quien tiene que representarnos y velar por la profesión esté muy por la labor o sea capaz de ofrecer buenas soluciones. En este sentido los foros de debate, las discusiones como esta... tienen mucho que aportar.
Ignasi Bonet
Vie, 23/09/2011 - 15:33
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Internacionalizacion no es exodo
Hola,
cuando he comentado lo de la internacionalización me referia a vender servicios de arquitectura desde aquí , básicamente a través de la red, o con desplazamientos puntuales. Pienso no sólo en proyectar y construir, sinó en dar servicio a otros arquitectos (especializarse y asesorar).
Esto es fácil en cálculo de estructuras, instalaciones, renders... Pero también en campos específicos (acústica, iluminación, paisajismo, servicios de edición, diseño gráfico, diseño de webs...) La herramienta de comunicación debe ser básicamente la red: ya hay tecnologia disponible que lo permite: espacios de trabajo compartido (Google docs, Dropbox, Skype, chats, mail, twitter... )
En cualquier caso, se trata de facturar aquí, trabajar aquí, i vender servicios de alto valor añadido (muy especializado) a través de la red (con presencia física puntualmente) aunque sea al otro lado del globo.
Hay mercados emergentes muy potentes (Brasil, India, China...) Puede parecer algo muy lejano, pero creo que a través de la red (Twitter y LinkeIn, sobretodo), se nos puede hacer mucho más cercano.
carlos
Vie, 23/09/2011 - 16:50
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Te había entendido, Ignasi:
Te había entendido, Ignasi: tienes toda la razón cuando dices que internacionalización no es éxodo. Lo que quería decir (no debo de haberme expresado bien) es que sin darse unas determinadas condiciones la palabra internacionalización es fácil que se utilice como un eufemismo de exilio.
Tienes también toda la razón cuando dices que hay mercados emergentes a los que podríamos darles servicio (¡a fin de cuentas no somos tan malos profesionales!) sin embargo veo que aunque es posible a nivel teórico (tenemos las redes y la tecnología necesarias para salvar barreras geográficas) no lo es tanto a nivel práctico. Pongamos el ejemplo de los renders. Es cierto que podemos hacerlos y que podríamos enviarlos a cualquier parte del mundo de forma inmediata y cobrar por ello a través de dinero electrónico, sin embargo tenemos unos serios problemas: el primero es que en España no nos hemos caracterizado por hacer nunca buenos renders (al contrario: ha habido una tendencia a solicitarlos a terceros, normalmente de otros países), con lo cual necesitamos darnos a conocer a nivel corporativo. Relacionado con esto está nuestra fama de latinos, que es muy positiva para ligar e ir de fiesta pero no tanto para hacer negocios. (otro prejuicio con el que acabar) y por último, pero no menos importante está el hecho de que debido al euro y a nuestras propias infraestructuras empresariales (bastante precarias por regla general en el sector de la arquitectura - en el mejor de los casos existen SLP o UTEs) no podemos ser competitivos frente a otros países que pueden ofrecer misma calidad a menor precio y en menor tiempo. Creo que en este sentido los italianos, los portugueses, los holandeses, los suizos... lo tienen mejor porque han sido capaces de crear una imagen de marca a nivel de país. Es fácil asociar las palabras diseño, sobriedad, innovación, materialidad... con cada uno de esos países, sin embargo no es nada fácil asociar conceptos a lo que se hace desde aquí. Quizá con el tema de las estructuras sí que podríamos tener una ventaja competitiva al ser arquitectos (en lugar de ingenieros como ocurre en la mayoría de países) y podemos hablar el mismo idioma que nuestros clientes (también arquitectos) y plantear soluciones integrales.
Con todo eso no quiero decir que no sea mala solución ¡al contrario, cae por su propio peso! tan solo quería recalcar el hecho de que, en mi opinión, las administraciones e instituciones están abusando del término y no todo es internacionalización (como bien has puntualizado) ni todo es un camino de rosas.
Aprovecho también para apuntar otro punto de investigación para encontrar soluciones: crear nuevas necesidades donde antes no las había.
¡Saludos y muchísimas gracias por aportar tantas cosas interesantes!
Ignasi Bonet
Vie, 23/09/2011 - 17:55
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Totalmente de acuerdo!
Carlos, estoy totalmente de acuedo con lo que comentas!
Saludos
Jorge Moreno
Lun, 26/09/2011 - 15:12
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muy acertado el post
Muy acertado y sintético, completamente de acuerdo. Es una crítica que se debería hacer en voz alta más a menudo.
Mientras en los medios generales sigan presentando como datos negativos el descenso en la venta de viviendas, el porcentaje del PIB destinado a la construcción o la concesión de hipotecas, no conseguiremos cambiar de forma de pensar. Como bien dices, no se trata de datos negativos, sino de indicios del agotamiento del modelo productivo. Pensar en la necesidad de recuperar y mantener un crecimiento sostenido en la construcción es un error, y evita asumir y aceptar una realidad económica, ambiental y social que precisa un cambio de modelo productivo, y apostar en gran parte por especializar, diversificar y desmaterializar el ejercicio de nuestra profesión.
Esto debería incluir, por supuesto, la nueva formación que se imparta en las escuelas de arquitectura: lo contrario es abocar a la frustración y el fracaso.
dani
Mar, 04/10/2011 - 11:25
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crear nuevas oportunidades-internacionalizacion
Estoy de acuerdo con lo que dice Carlos y otros secundan del agotamiento del modelo productivo. Siempre me ha parecido mal cuando sale el director general de alguna marca de coches diciendo que se han vendido pocos coches y que eso no es bueno para el desarrollo economico del pais. Hay que pensar en global, no estar cada sector peleando por su trocito de pastel sin importarnos que haya otras personas que se queden sin comer. Con el sector de la construccion y los arquitectos pasa lo mismo. Como bien dice Carlos, con toda la cantidad de edificios construidos y vacios, con la cantidad de deudas que tienen las administraciones, como podemos seguir pidiendo mas? A mi tambien me parece un error querer seguir por el mismo camino.
Yo una de las posibilidades que podria ver como creacion de nuevas oportunidades seria insistir desde la educacion en una mayor sensibilidad hacia la arquitectura, para que la gente demande una arquitectura de calidad, que se fije en los espacios que habita, que quiera pagar por una arquitectura de calidad. Eso, creo yo, no esta desarrollado en absoluto, la gente no entiende que una vivienda con mejor calidad espacial puede influir de manera determinante en su humor o calidad de vida, y por tanto, no esta dispuesta a gastarse mas dinero. Hemos llegado, e incluso sobrepasado, el limite cualitativo de construcciones, pero creo que queda un largo camino por recorrer desde el punto de vista cuantitativo.
Con respecto a la internacionalizacion, tambien de acuerdo en que desde las administraciones o colegios de arquitectos, por ser las asociaciones que a mi entender disponen de mas capacidad y facilidad para ello, deberian potenciar esta internacionalizacion, no dejar que sea un exodo, tal y como esta siendo ahora, donde cada persona de forma individual se busca la vida, tal vez con consejos de amigos o encontrando informacion en internet. A mi modo de ver, eso es un gasto inutil de energia. Es cierto que a nivel personal, el hecho de tener que buscarte la vida es una forma mas de educarte y desarrollarte, pero por otro lado, si sumamos la cantidad de energia que cada persona de forma individual ha tenido que poner en esa busca, me da la sensacion de que sera un numero disparatado en comparacion a lo que seria si, de alguna manera, estuviera regulado o facilitado por entes publicos (o incluso privados).
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