La tecnología no es importante en sí, sino por su utilidad. No resulta tan obvio, porque tendemos a pagar más capacidad tecnológica de la que necesitamos.
Carlo Ratti, arquitecto, ingeniero civil y director de Senseable City, en esta entrevista en La Contra de La Vanguardia, mientras añade:
Mire mi móvil, no es el último modelo, pero a mí me sirve igual. No lo he renovado, aunque salga uno con más prestaciones, porque a mí no me son más útiles. Es la diferencia entre servirse de la tecnología o servir a las empresas tecnológicas: no compre por lo que puede hacer un aparato, sino por lo que puede hacer por usted. Y no gaste un céntimo más en utilidades que a menudo no sabrá ni para qué sirven. Es una actitud que nos beneficia a todos, porque obliga a la investigación a perseguir lo más útil, no sólo lo más rentable.
Añadir nuevo comentario