Hace ya un año y medio hablé de Sintel y del concepto de OpenMovie promovido por la Blender Foundation como método de trabajo para conseguir dos objetivos: por un lado utilizar la excusa de la realización de una película para desarrollar nuevas prestaciones para mejorar Blender, su software de modelado, renderizado, animación y postproducción; y por otro darle difusión a partir de la repercusión mediática de estas películas.
Pues bien, ya hace meses que está disponible "Tears of Steel", la cuarta openmovie, y en esta ocasión el requisito era el de hacer una película de ciencia-ficción que combinase por primera vez actores y escenarios reales con modelos y animaciones 3D. Esta premisa debía ser la excusa para mejorar los efectos especiales, los efectos de humo y explosiones, renderizado y animación fotorealista, mejorar el compositing o desarrollar funcionalidades nuevas como el Camera Tracking, una técnica que combina gravaciones de vídeo real con cámaras de la escena 3D para obtener resultados como este: