"Año nuevo, vida nueva", dice el dicho popular. Con cada año empieza un nuevo ciclo, nuevos deseos, intenciones, nuevas energías, nuevo calendario... sin embargo hay algo que se mantiene constante: la celebración de año nuevo. Todo parece ser poco para hacer del momento de transición un momento especial: la gente proyecta, planifica cuidadosamente y con antelación el menú que va a preparar, la ropa que va a llevar, las personas con las que compartirá el momento, cómo será la celebración... Sin embargo, de entre todas las decisiones que se toman, una suele ser la más delicada porque condiciona a todas las demás: el lugar donde todo va a acontecer. Es, por tanto, muy importante elegir un emplazamiento que sea especial, que esté también engalanado, y sobretodo que esté a la altura de las circunstancias. Tanto es así que la oferta es variada, a los clásicos escenarios como son el comedor de un familiar o amigo, el pabellón deportivo, el hotel o la sala de fiestas se suma la posibilidad de celebrarlo en la calle o plaza de una ciudad (puede ser la propia o una más exótica o glamourosa) frente a algún edificio emblemático que mediante sus campanadas, iluminación o fuegos artificiales sirva para indicar el momento exacto de cambio de año que ha de dar paso a la euforia colectiva. Es como si las mismas ciudades celebrasen, también, el nuevo año.
Los vídeos que aparecen a continuación forman un recopilatorio incompleto1 y desordenado que muestra cómo diferentes ciudades del mundo se engalanan y celebran la llegada del año 2011 y sirven, también, como excusa para conocer, a través de los hipervínculos, edificios de esa ciudad o país: