Total por cuatro líneas…
“… no me vas a cobrar eso, ¿verdad?, total, por cuatro líneas…” ¿Cuantas veces hemos oído esta frase y sus variantes en boca de un amigo o conocido cuando nos “encarga” un pre-proyecto? Existe la concepción errónea, desfasada y/o parcial de que los arquitectos vivimos muy bien porque cobramos mucho o que nuestro trabajo se limita a “dibujar”. También existe una concepción perniciosa entre los arquitectos de que hay que rebajar precios para conseguir los primeros encargos o, peor todavía, para conseguir encargos. Mala combinación. Y más con la tendencia actual en la que se confunde el precio de las cosas con su valor real, o dicho de otro modo: se valoran las cosas por lo que se ha pagado por ellas.
Creo que deberíamos hacernos valer como profesionales y hacer pedagogía de la arquitectura cada vez que oyésemos cosas por el estilo en lugar de hacer lo que lamentablemente es más común: agachar la cabeza y bajar precios. Y para ello es vital entender y hacer entender que al contratar un arquitecto, éste va a hacer mucho más que un “dibujo”: primeramente va a hacer un proyecto que dará solución a las necesidades del encargo y lo hará dentro de un marco normativo bastante exigente y de un presupuesto razonable y lo dibujará (nótese la diferencia abismal entre “dibujar” y “proyectar”) para que se pueda materializar. Por si eso no fuese poco, irá a la obra para asegurarse que se construye como estaba previsto, y por si fuese poco, va a adquirir una responsabilidad para con lo que ocurra en la obra que no acaba cuando se finaliza… dura unos cuantos años más.
¿En cuanto se valora esto? ¿Todavía parece que cobramos mucho? Pues si es así se podría entrar a considerar la duración de los trabajos (y por tanto lo espaciado de los ingresos), los gastos de material y personal… o el limitado número de encargos que haremos en nuestra vida laboral.
Si entendemos y consideramos todo esto (y lo que se me ha escapado) tenemos mucho ganado. Recordad que no se trata de cobrar mucho o poco, si no de cobrar lo justo y merecido. Se trata en definitiva, de valorarnos y de hacernos valorar. No seamos nosotros quienes banalicemos nuestra profesión.
Edito: adjunto este vídeo que han colgado en el foro de +arquitectura y que, curiosamente, guarda cierta relación con el tema, aunque con un toque de humor:
me quedo con lo de que hay mucho mito con la arquitectura en general a nuestro alrededor, y muchas vces toca escuchar muchas mentiras y muchas tonterías, pero vaya, al final, pasa como con todo, habrá que tomarse en serio lo que merezca la pena tomarse en serio, lo demás, no merece la pena.
Ah! y muy interesante también lo de confundir valor con precio, que se hace muchísimo, y no, claramente, no es lo mismo, las cosas con mayor valor, no tienen precio.
jo jo jo, el video es bueno, estos del homo zapping son cojonudos. Ademas el tio hasta se parece al Cristian que hacia en programa original, un vasco de verdad, la ostia!